Cáncer de Testículo
Los testículos (también llamados testes o gónadas) son un par de glándulas sexuales masculinas. Ellos producen y almacenan los espermatozoides y son también la fuente principal de testosterona (las hormonas masculinas) en los hombres. Estas hormonas controlan el desarrollo de los órganos reproductores y de otras características físicas masculinas. Los testículos están situados bajo el pene en una bolsa, una especie de saco, llamada escroto.
¿Qué es el cáncer de testículo?
El cáncer de testículo es una enfermedad en la que las células se hacen malignas (cancerosas) en uno o en ambos testículos. Dadas las características de las células del tumor, el cáncer de testículo puede clasificarse generalmente en dos tipos: Seminoma y no seminoma. Otros tipos de cáncer de testículo son poco comunes. El cáncer de testículo afecta con más frecuencia a los hombres entre los 20 y 39 años de edad y es la forma más común de cáncer en hombres entre los 15 y 34 años de edad.
Este tipo de cáncer es más común en hombres blancos, especialmente los de descendencia escandinava. La tasa de la ocurrencia de cáncer de testículo ha incrementado más del doble entre los hombres blancos en los últimos 40 años, pero apenas ahora está empezando a aumentar entre los hombres negros. No se conoce la razón por las diferencias raciales en la incidencia de este cáncer.
¿Cuáles son los factores de riesgos de Cáncer de Testículos?
No se conocen las causas exactas del cáncer de testículo. Sin embargo, los estudios muestran que varios factores aumentan la probabilidad de que un hombre padezca cáncer de testículo.
Testículo sin descender (criptorquidia): Normalmente, los testículos descienden desde el abdomen hasta el escroto antes del nacimiento. Los hombres con un testículo que no bajó al escroto tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de testículo. No hay cambio en el riesgo ni siquiera después de haberse realizado la cirugía para colocar el testículo en el escroto. El riesgo mayor se aplica a ambos testículos.
Anormalidades congénitas: Los hombres que nacen con anormalidades en los testículos, pueden tener un riesgo mayor. Cáncer de testículo previo: Los hombres que han tenido con anterioridad cáncer de testículo tienen un riesgo mayor de padecer cáncer en el otro testículo. Antecedentes familiares de cáncer de testículo: El riesgo de cáncer de testículo es mayor en los hombres que tienen su hermano o su padre con la enfermedad. ¿Cuáles son los síntomas del Cáncer de testículo? Entre los chequeos regulares, si un hombre nota cualquier cosa fuera de lo común en los testículos, deberá hablar con el médico. Los hombres deberán ver al médico si notan cualquiera de los síntomas siguientes:
Un bulto que no duele o inflamación en cualquiera de los testículos. Dolor o molestia en un testículo o en el escroto. Cualquier engrandecimiento de un testículo o cambio en cómo se siente. Una sensación de pesadez en el escroto. Un dolor sordo en el abdomen inferior, espalda o ingle (el área donde se junta el muslo con el vientre). Una acumulación repentina de fluido en el escroto. Estos síntomas pueden ser causados por cáncer o por otras afecciones. Es importante ver a un médico para determinar la causa de cualquiera de estos síntomas.
¿cómo se diagnostica el cáncer de testículo?
Es importante consultar al médico en caso de presentar alguno de los síntomas anteriormente descritos, pues estos sumados a un buen examen físico, pueden ayudar a enfocar el diagnostico de un Cáncer Testicular. Se puede ordenar pruebas diagnósticas que ayudan a corroborar el diagnostico. Estas pruebas incluyen:
Marcadores Tumorales: Los marcadores de tumores son sustancias que se encuentran en cantidades mayores de lo normal cuando hay cáncer presente. Los marcadores tumorales como alfa-fetoproteína (AFP), gonadotropina coriónica humana subunidad β (βHCG) y lactato deshidrogenasa (LDH) pueden sugerir la presencia de un tumor de testículo, aun cuando sea demasiado pequeño para ser detectado durante un examen físico o en pruebas con imágenes.
Ecografía: Es una prueba en la que ondas de sonido de alta frecuencia se hacen rebotar en tejidos y órganos internos. Sus ecos producen una imagen llamada sonograma. La ecografía del escroto puede mostrar la presencia y el tamaño de una masa en el testículo. También es útil para descartar la presencia de otros problemas, como la inflamación debida a una infección o una acumulación de fluido no relacionada con cáncer.
¿Cuál es el tratamiento para el Cáncer de testículo?
Aunque la incidencia de cáncer de testículo se ha elevado en años recientes, más del 95 por ciento de los casos pueden curarse. El tratamiento tiene más posibilidades de éxito cuando el cáncer de testículo se detecta al principio. Además, el tratamiento puede ser menos agresivo y puede causar menos efectos secundarios. La mayoría de los hombres con cáncer de testículo pueden curarse con la cirugía, procedimiento llamado orquidectomia radical, la cual consiste en extirpar todo el testículo, acompañado de el cordon espermático
También puede brindarse radioterapia o quimioterapia. Los efectos secundarios dependen del tipo de tratamiento y pueden ser diferentes para cada persona. Los seminomas y los tumores no seminomatosos crecen y se diseminan en forma diferente y se tratan de manera diferente. Los tumores no seminomatosos tienden a crecer y diseminarse más rápidamente, mientras que los seminomas son más sensibles a la radiación. Si un tumor contiene células seminomas y no seminomatosas, se trata como tumor no seminomatoso. El tratamiento también depende de la etapa o estadio del cáncer, de la edad del paciente y de su salud en general, y de otros factores. Los hombres reciben el tratamiento con frecuencia de un equipo de especialistas encabezado por el urólogo, el oncólogo médico y el oncólogo radiólogo.